Análisis inicial
Tras entrevistar a nutricionistas y pacientes, surgió un patrón claro: la relación clínica transcurre casi por completo a través de WhatsApp. Los planes alimentarios, protocolos de suplementos y notas de progreso viven dispersos en hilos de chat, sin estructura entre consultas.
Existen plataformas que abordan esto, pero ninguna alcanzó masa crítica: los profesionales entrevistados no las conocían o las habían abandonado. La brecha no era la falta de soluciones. Era la falta de adopción.
Tres fricciones definieron el problema:
Pérdida de información: las decisiones clínicas desaparecen en canales informales, sin una referencia confiable para el paciente.
Sin visibilidad: el nutricionista no puede hacer seguimiento de la adherencia entre consultas.
Sin continuidad: cada consulta empieza de cero en lugar de apoyarse en un historial accesible.
Objetivo: una plataforma privada, solo por invitación, que centralice la relación paciente-nutricionista.



